Antonio Fernández y Morales
El Partido del Bierzo nos remite una nota sobre un homenaje a Antonio Fernández y Morales, es interesante por que es un personaje no muy conocido del cual ya tuvimos la ocasión de hablar, la propia nota nos introduce sobre su biografía, la información integra dice:
Hoy, sobre las 11 de la mañana, el Partido de El Bierzo realizará un homenaje, en el cementerio de la Edrada, en Cacabelos, en el 190 aniversario de su nacimiento a D. Antonio Fernández y Morales.
D. Antonio Fernández y Morales fue un destacado personaje del S.XIX. Berciano de adopción, astorgano de nacimiento. Fue elegido diputado por el distrito de Villafranca del Bierzo en 1872. Tuvo una larga y exitosa carrera militar llegando a ser nombrado gobernador militar interino de Toledo en 1870 y es el autor, entre otras obras del libro “Ensayos poéticos en dialecto berciano” (1861), obra en la que al margen de sus muchos datos costumbristas, etnográficos e históricos destaca el ardiente amor a esta tierra, El Bierzo, a la que dedicó reiterados elogios. Lucho desde su posición política por una mejor la administración berciana junto con otros diputados bercianos que también reivindicaremos en su día. Son figuras olvidadas, que han tenido una trascendencia capital y han sido hombres que ya tuvieron una destacada visión progresista de nuestra tierra en el siglo XIX.
Sólo la labor de los historiadores bercianos y del Instituto de Estudios Bercianos (IEB) hacen posible que se “desempolve” del olvido y el pasado las actuaciones de estos hombres memorables que no han tenido un triste homenaje o reconocimiento. Estas figuras históricas y públicas ni tan siquiera gozan de una calle en alguna localidad berciana y están relegadas al ostracismo y el olvido. Es por ello que el Partido de El Bierzo hace este homenaje público en el aniversario del nacimiento de D. Antonio Fernández y Morales.
Por ello el PB recoge este testigo cultural para desde la acción política reivindicar el camino que hace dos siglos anduvieron los Capdevilla, Nemesio Fernández, Pascual Baeza o Isidro Rueda entre otros. Bercianistas convencidos que creían que nuestra tierra debía tener una administración propia y cercana que resolviera y desarrollara nuestra región.
El Bercianismo no nació, como algunos creen a finales de la década de los setenta del siglo pasado, sino que ya hubo muchos hombres y mujeres que, sobretodo en el siglo XIX al amparo de la corriente romántica, entendían y profesaban un amor a esta tierra luchando o dejándose oír en las distintas administraciones de la época.
Hoy como entonces, el camino no es fácil y creemos que El Consejo de El Bierzo debe tener una acción preponderante y decisiva en coordinación con el IEB por recuperar este pasado y la memoria de estos hombres y mujeres que lucharon y reivindicaron El Bierzo.
Actualización con imágenes .- 18 Septiembre
Nota del Foro Cultural por la Provincia del Bierzo.-
El estudio de su obra y su persona, realizado por el historiador D. José Antonio Balboa de Paz, en fechas recientes, nos ha permitido conocer a un berciano de adopción (astorgano de nacimiento) cuya trayectoria personal, política e intelectual y la elección, por sus paisanos, como representante de sus intereses en las Cortes, nos permite describirlo, acertadamente, en las palabras del Sr. Balboa: “(…) diríamos hoy, de su profundo y sentido bercianismo”. Es este, un bercianismo observado desde una óptica cosmopolita, como debe ser el regionalismo, aunque por desgracia, hoy en día, alguno, incluso en nuestro querido Bierzo, lo confundan con victimismo, tanto al pretender practicarlo, erróneamente, como criticarlo, con evidente mala fe.
En estos tiempos en que se usa el idioma como hecho diferencial artificial, obviando su naturaleza integradora, deberíamos fijarnos en personas como D. Antonio, que pretendía enriquecernos, culturalmente, mostrándonos el habla cotidiana de los habitantes del Bierzo Central. También, en ejemplos como el suyo, debieran poner su mira muchos de los pretendidos intelectuales que “pululan” por la vida cultural berciana, que a pesar de defender posturas cercanas, cuando no iguales, a ese bercianismo, tienen que, a sus declaraciones y escritos, añadir, siempre, la despectiva coletilla de: “libre de localismos”, como si el regionalismo fuera un estigma que les marcase, cuando, al contrario, sí se ejerce de buena fe, sin egoísmo ni egotismo, debe ser motivo de orgullo y de reconocimiento como es el caso de D. Antonio Fernández y Morales.



