Pequenos Tesouros (Pequeños Tesoros)
Sergio B. Landrove, gestiona y alimenta Constelación 18 , en esta ocasión nos presenta una estupenda historia, que escribe en gallego (no es habitual) no obstante también puedes leer esta colaboración en castellano aquí.
A partires das oito do serán comezaba a súa ruada, baixaba pola Avenida revisando os colectores «Están cheíños de tesouros», díxome o día que xunteí valor e faleí con ela, «a xente bota cousas novas do trinque.» Principiaba polo contedor que fica xunto á frutería: alí, en caixas de cartón deíxanlle as pezas ameradas, ás que xa ninguen vai mercar. Ela examinaba lentamente as leitugas, os tomates, os pementos e escollía o que aínda era aproveitable. «Con estes plátanos pasados aínda podo facer unha moi boa papa.»
Sempre pensei que a súa casa sería un enorme alpendre cheo de caixas, rodas, somieres, televisores… «¡Outro televisor vello! ¿Cántos tes?», dixelle. Co pau dunha vella basoira mantivo aberta a tapa do primer colector e dirixiú a linterna («atopeina tirada nun destes e aínda funciona») cara o interior, sacou varias revistas «entreten igoal as retrasadas.» Lía moito e de todo: xornais, libros, pornografía, banda deseñada, fascículos inverosímiles… os vertedoiros son unha biblioteca xigantesca «máis dende que chegaron estes azuis, se ben para tirar as revistas do fondo fai falla moito xeito» díxome outro día mentres aloumiñaba fachendosa un gancho de ferro que leva sempre pendurado do seu cinto. Dende a nosa primeira conversa houbo outros encontros «a xente non se fai ao reciclaxe, siguen coma sempre todo nunha bolsa e ¡á rúa! Fan todo con presa. O reciclaxe faime as cousas moito máis sinxelas.» Remexía no interior dos bidóns co gancho, levantaba unha bolsa e a sostiña no ar uns intres, pescudando, polo peso, o seu contido. Sacaba algunha e, xa na beirarrúa, rexistrabaá. «As veces, una atópase cousas incribles», afirmou sinalando un broche de prata que levaba na lapela, «¿botaríanno por un erro? Penso que tiña prendidas malas lembranzas…» Todolos días o mesmo percorrido, empurrando unha cadeira de rodas Avenida enriba primeiro e logo, cando xa a ten carregada cos pequenos tesouros cotiás, Avenida abaixo de volta a casa. «Estas caixas de madeira da frutería sonche moi boas para prender lume no inverno» Eu díxenlle que andivese con tento porque prender lume na casa era moi perigoso. Ríuse cos seus dentes escuros «Non teñas coidado, Él mira por mín», dixo sinalando o ceo. Eu temín ler no xornal a súa morte como tantas outras: «un novo caso do síndrome de Dióxenes, unha anciana faleceu no seu domicilio e bla, bla, bla…» hoxe, na oficina, alguen comentou a morte da «mulleriña que andaba á rebusca no lixo, ¿sabes quén che digo?» Choréi en silenzo a perda da miña amiga: outro pequeno tesouro.
Durante una temporada, mientras preparaba mi inconclusa tesis doctoral, viví en Santiago de Compostela y por aquél entonces la conocí. Yo, a diferencia del narrador de mi cuento, no hablé nunca con ella. Sólo supe su nombre el día de su muerte que tristemente sucedió como yo había imaginado. (La voz de Galicia: El matrimonio muerto tras arder su casa acumulaba cajas de embalaje. http://www.lavozdegalicia.es/hemeroteca/2006/09/17/5116423.shtml) Pero yo sé algo más sobre Isaura Mouriño. Lo descubrí la última vez que la vi.
Fue en mayo de 2006, unos meses antes de su muerte, había vuelto a Compostela a visitar a unos amigos y ya me estaba despidiendo de ellos, a la puerta de una de los aparcamientos de la rúa do Hórreo (la Avenida de mi relato), cuando la vi subir la cuesta empujando su silla de ruedas. La miré de reojo mientras continuábamos haciendo planes para el próximo encuentro. Isaura subió hasta los contenedores que están en lo alto de una de las perpendiculares de la Avenida (la rúa, quiero decir) y comenzó a revisar los basureros. No encontró nada que le gustase. Cerró los contenedores, se subió a la silla y se dejó caer por la cuesta a toda velocidad, sonriendo «con sus dientes oscuros». Frenó antes de llegar al bordillo, se bajó de la silla y continuó la ronda. En septiembre supe de su muerte por el Telediario. La historia de Isaura, como todas, está compuesta de cachitos. Sin éste, que yo supe por casualidad, creo que no podríamos recordarla tal como fue: feliz.


Como todo lo que escribe nuestro amigo Landrove, un pequeño tesoro. Por cierto, sé de un prostíbulo donde le echan de menos…
Distinguidos señores
Me dirijo a ustedes para plantearles la oportunidad de posible colaboración.
Ya que yo estoy promoviendo la creación de un periódico digital a nivel nacional con secciones en varias ciudades.
Me gustaria enfocar la colaboración desde tres posibles perspectivas;
En una de ellas ustedes me cederian articulos propios para publicar en la sección de su ciudad y nacional.
En otra se convertirian en la sección oficial del periódico para su ciudad.
Y en la otra yo me encargaría de buscar anunciantes para su página.
Estas opciones son compatibles conjunta o separadamente.
El proyecto de mi periódico digital avanza con paso firme y ya contamos con mas de ciento cincuenta colaboradores, esperamos ver la luz para año nuevo.
Confio en que me contesten mostrandome su parecer inicial.
Un saludo .
José Guillermo Chacón Montes
Lonuestro27@hotmail.com
Guillermo ha dejado una gran cantidad de comentarios muchos blogs y webs durante las últimas horas, muchos de ellos repetidos, en uno de ellos puede leerse:
” http://www.disemdi.com , un periódico digital que paga según las visitas que tenga tu artículo y me gustaría que colaboraras conmigo.
Concédeme una entrevista a través de Messenger o gmail, mi correo es lonuestro27@hotmail.com. O bien mándame directamente un autorretrato escrito tuyo para colgarlo en la pagina http://www.wwwdisemdicom.blogspot.com donde está el mio.”
Para ver más comentarios de Guillermo:
http://ww.google.es/search?hl=es&q=Lonuestro27%40hotmail.com&btnG=Buscar+con+Google&meta=
Un monstruo este guillermo.
Un gran emprendedor, es el clima del la 2.0
Ejemplo de comentario pegado igual que el que pegó aquí, eso me hace dudar que lea los sitios que visita.
http://www.chavalina.net/comentar.php?idpost=828
Ya, ya. Yo lo comentaba de Broma
Supúselo ch3chu es que estuve como una hora leyendo, comentarios incansable el hombre….
Emocionado descubro el número de comentarios a mi “articuento” (tomo el nombre del género de J. J. Millás, su inventor) y veo que todos, menos uno (gracias Ricardo), se deben a la extemporánea intervención de Jose Guillermo.
C3chu, JRMora, lleva pululando por la red varios meses el tipejo este ¿Qué pretende? ¿Recopilar datos? ¿Aún tenemos algún dato que no sepa todo el mundo?
Por cierto a mí Pequenos tesouros me gusta mucho.
Gracias, Ch3chu, por ofrecerme este recuadrito en eBierzo.
PS. No aclararé lo del “prostibulo” que dice Ricardo para alimentar mi flamante fama de escritor bohemioy del lumpen.
Pues a mi me ha gustado la cronica, Sergio. Estupenda la forma de contar esta historia, me gustaría que los cronistas habituales de la prensa escrita tuvieran tanta mano para describir el día a día
Gracias, Santi, por los elogios.
Me alegra mucho que te guste.
Un abrazo.
Buenas y santas,
estimado mecánico y amigo,
gracias por darnos un pedazo de tu vivir. Si la vida es así, la quiero pasar contigo ….
Un saludo
Amigo Mc, ¡Claro que la vida es así! otra cosa es que seamos capaces de vivirla pero, por lo menos, debemos intentarlo…
No sé cuánto de serio hay en tu proposición (”la quiero pasar contigo”)pero estoy comprometido. Aunque cuántos más queramos vivirla así más fácils erá hacerlo.
Un abrazo.
Enhorabuena, Sergio