Fútbol, es fútbol
Todos disfrutamos ayer en el partido que disputaron la SD Ponferradina y el Valladolid B, un partido que transcurrió sin incidentes y con claro dominio de los nuestros durante los 90 minutos de juego, sin delanteros en el campo ganamos 2 a 0, si se hubiera contado con un ariete supongo que les hubieramos hecho otro 7.
Cuando pusieron “la guinda del pastel” los aficionados ya no estabamos en “la mesa” y la colocaron varios componentes del Valladolid Promesas una vez terminado el partido, ya que tres jugadores y su técnico acabaron en comisaría. Esta claro que no era el día de Merino y sus pupilos que tuvieron (presuntamente) la mala suerte de liarse a manporrazos con 2 señores que andaban por el tunel de vestuarios y digo mala suerte por que uno de ellos era el Delegado de Seguridad de la Policia Nacional en el Estadio y el otro un alto cargo de la misma comisaria que intentaban (con poco éxito por lo que leemos) liberar al arbitro de las continuas protestas del entrenador pucelano.
Andan moscas en Valladolid con lo que debería ser la cantera del primer equipo, a Rufino ya lo sancionaron por “Cagarse (defecar) en el vestuario”, y las maneras Santos ya las conocíamos.
Quizás rueden cabezas en el filial capitalino, pero creo que no es un problema de dos o tres jugadores, es un problema de gestión de la cantera en un club que busca consolidarse en Primera División. Si fueramos del Valladolid solo tendríamos un grito, ONÉSIMO VUELVE !!.


Pués eso, futbol es futbol.
Es una vergüenza para un filial, ir dejando esta imagen por los campos de España. Dicen que uno de ellos no se muy bien cual, les dejo una cagadita en el vestuario de Guadalajara, lo dejaban caer, más o menos en el diario EL día de Valladolid.