Una función de teatro en estado puro.
El próximo Sábado 5 de octubre en el teatro Bergidum de Ponferrada, un reparto de lujo, Alberto San Juan, Guillermo Toledo o Blanca Portillo, entre otros, en Hamelin. La crítica y el público han respondido unánimemente de forma entusiasta ante Hamelin, el nuevo montaje de la compañía Animalario, uno de los grupos teatrales más potentes de los últimos años. El espléndido reparto, el contundente texto de Juan Mayorga y una dirección férrea de Andrés Lima han contribuido a que esta intensa historia sobre pederastia y culpa se convierta en “el montaje del año” para críticos como Marcos Ordóñez.

Juan Mayorga (Madrid, 1965) ha creado en Hamelin “un cuento que no es infantil, a pesar de que los niños son los protagonistas; un cuento para adultos en el que no caben fantasías ni ensoñaciones, ni siquiera moralejas”. La trama arranca cuando una denuncia de abusos sexuales llega al despacho de un juez con problemas en su entorno familiar. A ritmo de thriller conocemos a todos los personajes del relato y todas sus circunstancias.
La propuesta de Animalario se centra en el trabajo de los actores, partiendo de muy pocos elementos escenográficos y con el propio director de la función, Andrés Lima, en escena, como demiurgo de toda la acción. El resultado son dos horas de intenso, sugerente y puro teatro con un reparto de lujo en el que, además de Lima, brillan con luz propia Alberto San Juan, Guillermo Toledo, Blanca Portillo, Javier Gutiérrez, Roberto Álamo y Natalie Poza.
Hamelín, es, también, un gran salto adelante en la trayectoria del grupo Animalario, que se ha atrevido a dejar de lado el registro de la sátira, con el riesgo cierto de perder a buena parte de su público, aunque la respuesta al estreno madrileño del espectáculo en La Aabadía y a la posterior gira no ha podido ser mejor. “Hamelín es una de las obras del año, uno de los montajes del año –dice Ordóñez-. Todavía más: marca, a mi entender, un punto y aparte en nuestro teatro y abre una nueva vía, el modelo, tantas veces solicitado del "teatro civil" británico: llevar a la escena, sin maniqueísmos, sin abaratamientos farsescos, sin quedarse en el mero reportaje didáctico, los conflictos sociales y humanos de nuestro tiempo con verdad y hondura dramática”.

