La gaitera Mercedes Peón pone música al Centro Coreográfico Galego
La participación en directo de la gaitera y cantante Mercesdes Peón es uno de los atractivos de la pieza Kiosco de las almas perdidas, una coreografía del catalán formado en Bélgica Roberto Oliván para el Centro Coreográfico Galego que combina diferentes disciplinas artísticas, fusionadas por el movimiento. Espectáculo híbrido entre danza y teatro, con presencia de la música en directo, ilusionismo, video y animación.
Mu_danza Viernes, 23 de Mayo. 21 horas
Centro Coreográfico Galego: Kiosco das almas perdidas, de Roberto Oliván, con música en directo de Mercedes Peón Más información: www.centrocoreografico.org
Precio único: 10 euros. Entradas a la venta a partir del 2 de mayo.
Duración: 75 minutos sin descanso.
VENTA DE LOCALIDADES: www.teatro.ponferrada.org / Teléfono 902 504 500
El nombre de El Kiosco de las almas perdidas está inspirado en un bar existente en la ciudad de Vigo. Antiguamente fue lugar de convergencia de situaciones y gente muy dispares. El lugar de desembarque de pescado a tempranas horas de la madrugada coincidía con las pescaderas que compraban ese pescado y que en algunas situaciones propiciaría peleas ruidosas entre ellas. Al mismo tiempo esa era la misma zona de actividad de prostitución, implicando también la presencia de un cierto sector intelectual mezclado con lo más barriobajero imaginable. “Me pareció interesante hacer una pieza que transcurriera esa hora especial en la que nada ocurre en la ciudad pero que tiene actividad en un punto determinado, como si fuera la hora surreal”, ha dicho el coreógrafo.
Para el Centro Coreográfico Galego, puesto en marcha hace dos años como unidad de producción pública dependiente de la Xunta, éste es el segundo montaje, que surgió, según Natalia Balseiro, directora del Centro, tras unas vacaciones del coreógrafo catalán Roberto Oliván en Vigo. “Durante su estancia en la ciudad descubrió ese mítico local, que le sirve de punto de arranque para ese encuentro entre almas perdidas del que habla en el espectáculo”.
La crítica ha dicho que “Oliván ha compuesto una coreografía que recuerda en algunos momentos a las trepidantes piezas de la prestigiosa compañía belga Rosas, con extensas carreras y un movimiento escénico sin descanso de los bailarines que, jóvenes y preparados, resuelven con bastante energía las exigencias de creador” destacando el trabajo de “Henrique Peón, uno de los mejores intérpretes y estudiosos del folklore gallego y director del grupo Xacarandaina. En esta obra su interpretación con pasos de muñeira integrados en la coreografía contemporánea, así como su presencia escénica, dan una categoría de madurez a la obra”.
Precisamente su hermana Mercedes Peón es la autora del espacio sonoro, uno de los aciertos de este montaje. Peón canta en directo y toca diversos instrumentos, populares y electrónicos junto a un acordeonista. El bello espacio sonoro se adapta perfectamente a las exigencias dancísticas que, desde lo contemporáneo, intenta transmitir la esencia gallega sin perder de vista el siglo XXI.



