La mujer de la sinmemoria un espectáculo de danza sobre María Teresa León
María Teresa León, primera mujer de Rafael Alberti y escritora de talento eclipsada por la personalidad de su pareja, es la protagonista del espectáculo La mujer de la sinmemoria, un trabajo de danza-teatro con coreografía de Alicia Soto puesto en escena por el grupo Hojarasca, la única compañía de danza estable de la comunidad.
“Hay viajes –explica la compañía- que un día se emprendieron, otros que se sueñan cada día, otros que se viven casi por accidente, y algunos que parecen no acabar nunca e instalan al viajero en una inclemente sensación de desarraigo. En estos últimos abundan las sorpresas, y si el viajero mantiene el espíritu y los ojos abiertos, logra descubrir parajes que quisiera habitar. Este es el viaje que deseamos para nuestros espectadores”. Los personajes de La mujer de la sinmemoria nos acercan a la creación literaria y escénica de María Teresa León: ella misma, directora de escena y escritora; su imaginación, siempre desbordante, sorprendente, luminosa, portadora del estilo fresco y surrealista que la escritora imprimió a muchos de sus cuentos, y Madame Pimentón, un curioso personaje –absolutamente inédito, dado que nunca se ha representado la obra dramática de esta autora- que María Teresa conoció en la infancia y que recreó posteriormente en cuentos y obras dramáticas.

Viernes, 3 de febrero en el Teatro Bergidum de Ponferrada. 21,30 horas. Precio: 9 y 7 (parados, jóvenes y pensionistas) euros. Entradas a la venta a partir del día 30/1/2.006.
Más información: www.hojarasca-danza.com
La escenificación de La mujer de la sinmemoria conjuga de forma hábil y equilibrada las virtudes del lenguaje coreográfico, visual, espacial, musical, gestual y verbal, sacando el máximo provecho a la potencialidad de cada medio en el momento indicado. Se juega con el color, la luz y la ausencia de luz, el sonido y la ausencia del mismo, la abstracción sugestiva y la estricta realidad.
La dramaturgia del espectáculo hace hincapié en la idea de viaje, acercándose al largo exilio repleto de aquellos muchos viajes que realizó María Teresa León en compañía de Rafael Alberti tras la derrota del ejército republicano en la guerra civil. Viaje interior am pliamente enriquecido por distintos estímulos exteriores y viaje internamente rememorado: la memoria es el segundo pilar de una dramaturgia impactada por la terrible enfermedad que sufrió María Teresa León en los últimos años y que privó de sus más hermosos, dulces y persistentes recuerdos a la autora de la Memoria de la melancolía. De hecho hemos confiado buena parte del espectáculo a la memoria sensorial del espectador, quizá más inmediata, quizá menos traicionera.
”El universo retratado por Hojarasca –ha dicho la crítica- está rescatado de los sueños más profundos, de los terrenos oscuros, deformados y en ocasiones estridentes en busca de la emoción. Es un espectáculo que bebe de las fuentes del surrealismo pero también del expresionismo”. ”La palabra, la música, la interpretación actoral y, por supuesto, el baile son los componentes de este magnífico espectáculo que sorprende en cada paso, conducido por Madame Pimentón, uno de los personajes literarios que creara María Teresa”.

