El mundo de Alicia llevado a la danza
La compañía valenciana Anada Dansa ofrece, dentro del programa mu.danza, su espectáculo Soñando Alicia en el que, con el poder evocador de la danza, se ofrece una versión de la obra que el autor británico Lewis Carroll.
Soñando Alicia constituye una lectura muy particular de las dos obras que escribió Carroll sobre este personaje: Alicia en el país de las maravillas (1865) y A través del espejo (1872). Dos obras disparatadas, unas extravagancias escritas inicialmente para niños que acabaron fascinando a los adultos en su juego con la lógica del absurdo y el surrealismo.

Ananda Dansa: Soñando Alicia. Martes, 16 de mayo. 21 horas. 9 y 7 (parados, jóvenes y pensionistas) euros
Entradas a la venta a partir del 2 de mayo. Programa de Abono. Red de Teatros de Castilla y León
http://www.anandadansa.com
En la versión de Ananda Dansa, concebida para el lenguaje de la danza, tan alejado de los constantes juegos de palabras que conforman una de las espinas dorsales del texto original, hay escenas que nos remiten a la Alicia más conocida, como los encuentros de ésta con el conejo siempre apresurado, la oruga, la merienda de los locos, la carrera sin meta para secarse, el extinguido y extravagante pájaro dodo, el rey y la reina de corazones «¡que le corten la cabeza!», la sonrisa del gato invisible, aquí únicamente reconocible por su maullido, y la historia de la cocinera y la doncella …
. Pero dentro de toda esta amalgama de personajes y situaciones, no hemos querido renunciar a lo que, para nosotros, constituye la verdadera esencia de la obra de Carroll: el mundo del sueño y los reflejos de Alicia a través del espejo. Alicia se sueña a sí misma, se sueña soñando, se desdobla y se multiplica hasta el infinito, como quien, rodeado de espejos, observa en ellos su propia imagen. Y se pregunta (¿), llena de admiración (!), ¿cuántas Alicias hay en mi sueño? Ananda Dansa presenta su versión de Alicia bajo la forma de un espectáculo bailado e interpretado, en el que la coreografía se convierte en escritura dramática.
La acción del espectáculo, dice la compañía %u201Ctranscurre en ese ámbito del sueño donde todo se puede fundir y confundir, donde las convenciones se transgreden, los personajes se transforman y multiplican, donde los espacios y tiempos varían arbitrariamente, pues en los sueños nunca es previsible lo que está por venir. Alicia entra alegremente en ese juego y, con la curiosidad de la niña que se ve abocada a crecer, se sueña a sí misma en una especie de viaje iniciático. Busca su propia medida dentro de la inconmensurable realidad que, en definitiva, sólo está acotada por convenciones%u201D. Uno de los intérpretes de Soñando Alicia, el también coreógrafo Toni Aparisi, ha sido nominado al premio al mejor bailarín en la última edición de los Premios Max de las Artes Escénicas

